miércoles, 8 de febrero de 2012
Poemas para San Valentín (2)
Te lo he dicho con el viento,
Jugueteando tal un animalito en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;
Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo,
Tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra;
Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con la alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
Más allá de la vida
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor
Quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda
NUNCA TERMINARÉ DE AMARTE
Y de lo que me alegro,
es de que esta labor tan empezada,
este trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte.
Guardo para el final las dos puntadas,,
te-quiero, he de coser cuando me muera,
e iré donde me lleven tan tranquila,
me sentaré a la sombra con tus manos,
y seguiré bordándote lo mismo.
El asombro de Dios seré, su orgullo,
de verme tan constante en mi trabajo.
Gloria Fuertes
Poemas para San Valentín (1)
SI ME QUIERES, QUIÉREME ENTERA
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!
Dulce María Loynaz
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
Antonio Machado (1875-1839)
martes, 5 de abril de 2011
Mujeres en la poesía: Sylvia Plath

Tras unos días inactivo, inauguramos el mes de abril dedicándolo a la Literatura, dado que en este mes celebramos el Día del Libro.
Asimismo, queremos reivindicar la figura de las mujeres escritoras, novelistas, poetas, ensayistas, que han quedado ocultas a lo largo de la Historia, sólo por su condición femenina. Mujeres que han sido ninguneadas, que han tenido que escribir en secreto, que han soportado críticas por pretender dedicarse a escribir, e incluso, mujeres a las que sus maridos han llegado a robar sus obras.
Vamos a comenzar por Sylvia Plath, una poeta norteamericana autora una obra bellísima y trágica. Casada con otro poeta, Ted Hughes, su relación con él marcó gran parte de sus escritos. Aquí te presentamos uno de ellos y te animamos a que leas más, pinchando en este enlace: Poemas de Sylvia Plath.
No es fácil expresar lo que has cambiado.
Si ahora estoy viva entonces muerta he estado,
aunque, como una piedra, sin saberlo,
quieta en mi sitio, mi hábito siguiendo.
No me moviste un ápice, tampoco
me dejaste hacia el cielo alzar los ojos
en paz, sin esperanza, por supuesto,
de asir los astros o el azul con ellos.
No fue eso. Dormí: una serpiente
como una roca entre las rocas hiende
el intervalo del invierno blanco,
cual mis vecinos, nunca disfrutando
del millón de mejillas cinceladas
que a cada instante para fundir se alzan
las mías de basalto. Como ángeles
que lloran por la gente tonta hacen
lágrimas que se congelan. Los muertos
tenían yelmos helados. No les creo.
Me dormí como un dedo curvo yace.
Lo primero que vi fue puro aire
y gotas que se alzaban de un rocío
límpidas como espíritus. y miro
densas y mudas piedras en tomo a mí,
sin comprender. Reluzco y me deshojo
como mica que a sí misma se escancie,
igual que un líquido entre patas de ave,
entre tallos de planta. Mas no pienses
que me engañaste, eras transparente.
Árbol y piedra nítidos, sin sombras.
Mi dedo, cual cristal de luz sonora.
Yo florecía como rama en marzo:
una pierna y un brazo y otro brazo.
De piedra a nube iba yo ascendiendo.
A una especie de dios ya me asemejo,
hiende el aire la veste de mi alma
cual pura hoja de hielo. Es una dádiva.
lunes, 31 de enero de 2011
Conmemoramos el Dia de la Paz: poemas
¿Por qué entre todos no creamos un amor vivo?
Cuando la paloma blanca pase con su vara de olivo.
Iríamos a aquel lugar donde todos acuden, ese lugar que está repleto de nubes.
¿Por qué tantas armas? ¿Por qué tanto fuego?
Si hallar la paz, sólo es un juego.
Todas esas explosiones que te dejan ciego
no son nada comparado con lo que viene luego.
¿Por qué ver tantos cuerpos sin vida?
Si lo podemos cambiar con todo lo que escriba.
Para esos soldados que utilizan sus arma
espero que sepan que tendrán un mal "karma".
Mientras aquellas personas a las que no les hacen falta
saben que tendrán tranquila el alma.
¿Por qué repetir tantas secuencias de muerte?
Si la guerra sólo deja cosas inertes.
Y de cien mil personas sobreviven diez
y es porque han tenido demasiada suerte.
¿Por qué repetir tantas secuencias de muerte?
Porque para hallar la paz hay que tener un corazón fuerte.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Poema
A ella, se le rompe el corazón
a él, no le tiembla la mano
ella calla, llora sin compasión
él rie, no se siente avergonzado.
Un golpe,un moratón
una noche de llanto
un silencio, un perdón
y un..¿Que me ha pasado?.
Un, te quiero mi vida
un, no volverá a pasar
otra noche, otro día
otro golpe sin hablar.
Una cara maquillada
una sonrrisa forzada
una voz callada
y un alma destrozada.
No le des otra oportunidad
no le des tu perdón
no le entregues tu vida
no le regales otro moratón.
Despierta, mujer, despierta
no calles más
grita sin miedo, grita
¡ya no me pegues más!.
No tapes tus heridas
no calles tu corazón
dí basta ya, basta
él, no es tu señor.
Haz cicatrizar tus heridas
haz de tu vida una ilusión
ponle fin a tu pesadilla
dile adios a tu maltratador.